Todas las medidas generales son aplicables en cualquier situación: Lavado frecuente de manos. Uso de alcohol gel en forma regular. Ventilación de por lo menos 2 horas diarias de habitaciones y lugares de uso común. Cubrir nariz y boca con pliegue de codo al toser o estornudar. Uso de pañuelos descartables. Otras medidas que sugerimos incluyen: De ser posible planifique sus compras con anticipación y prevea una cantidad suficiente para unas semanas. No concurra a lugares donde se puedan exponer ante gran cantidad de gente (ferias o plazas por ejemplo). No tome antibióticos sin prescripción médica por síntomas respiratorios. Consulte. Se sugiere a familiares mantener el contacto y ayudar a que a estas personas no les falte nada indispensable en este período. En todos los casos y dado que próximamente se dispondrá de vacuna antigripal y antineumocóccica, es aconsejable que se vacune.

El derecho a la vida y la salud de las personas mayores en el marco de la pandemia por COVID-19.n medio de la pandemia de Covid-19, las personas mayores de 65 años se han convertido en uno de los colectivos más vulnerables y más afectados por el nuevo coronavirus. Los datos recopilados por los diferentes gobiernos europeos no son definitivos, ya que la metodología cambia de un país a otro. Además, al inicio de la pandemia apenas se realizaron test a las personas con síntomas y tampoco entre los fallecidos, por lo que se desconoce la causa de la muerte. También hubo cierta confusión sobre qué tratamientos aplicar a los pacientes con coronavirus más mayores. Ante el aumento incesante de casos, las autoridades sanitarias de algunos países optaron por priorizar a los pacientes más jóvenes, que tenían más posibilidades de sobrevivir, lo que provocó numerosas críticas por parte de la opinión pública.

Si padece usted un trastorno de salud mental…. Si recibe tratamiento por un trastorno de salud mental, es imprescindible que continúe tomando su medicación según las instrucciones y que se asegure de poder reabastecerse de medicamentos. Si acude periódicamente a un especialista en salud mental, averigüe cómo seguir recibiendo su ayuda durante la pandemia. Manténgase en contacto con sus seres queridos y sepa a quién puede pedir ayuda si su salud mental empeora. Si recibe tratamiento por un trastorno relacionado con el consumo de alcohol o drogas, tenga en cuenta que el brote de COVID-19 puede fomentar los sentimientos de miedo, ansiedad y aislamiento, lo que a su vez puede aumentar el riesgo de recaída, abuso de sustancias, abandono del tratamiento o incumplimiento de las pautas de tratamiento. No deje de tomar la medicación prescrita, especialmente en el caso de los opiáceos como la metadona o la buprenorfina, y asegúrese de poder obtener regularmente su medicación. Si recibe asistencia de un psicólogo o un grupo de apoyo, averigüe cómo mantener esa asistencia durante la pandemia. Si recibe tratamiento por un trastorno relacionado con los videojuegos o los juegos de azar, continúe su tratamiento siempre que sea posible. Consulte a su terapeuta o profesional sanitario el mejor modo de mantener el tratamiento durante el confinamiento domiciliario.

Si es usted una persona mayor….Mantenga un contacto regular con sus seres queridos, por ejemplo por teléfono, correo electrónico, redes sociales o videoconferencia. En la medida de lo posible, siga rutinas y horarios fijos para comer, dormir y practicar actividades que le gusten. Aprenda ejercicios físicos sencillos para realizar en casa durante la cuarentena a fin de mantener la movilidad. Averigüe cómo obtener ayuda práctica en caso necesario; por ejemplo, cómo llamar un taxi, hacer un pedido de comida o solicitar atención médica. Asegúrese de disponer de reservas de sus medicamentos habituales para un mes o más. En caso necesario, pida ayuda a familiares, amigos o vecinos.

Cuidar nuestra salud mental…. A medida que los países han ido aplicando medidas para restringir los movimientos con el fin de reducir el número de infecciones por el virus de la COVID-19, cada vez más personas estamos cambiando radicalmente nuestra rutina cotidiana. Las nuevas realidades del teletrabajo, el desempleo temporal, la enseñanza en casa y la falta de contacto físico con familiares, amigos y colegas requieren tiempo para acostumbrarse. Adaptarnos a estos cambios en los hábitos de vida y enfrentarnos al temor de contraer la COVID-19 y a la preocupación por las personas próximas más vulnerables es difícil, y puede resultar especialmente duro para las personas con trastornos de salud mental. Afortunadamente, son muchas las cosas que podemos hacer para cuidar nuestra salud mental y ayudar a otras personas que pueden necesitar más apoyo y atención. Confiamos en que los siguientes consejos y recomendaciones le resulten útiles. Manténgase informado. Escuche los consejos y recomendaciones de las autoridades nacionales y locales. Recurra a fuentes informativas fiables, como la televisión y la radio locales y nacionales, y manténgase al día de las últimas noticias de la Organización Mundial de la Salud (@WHO) en las redes sociales. Siga una rutina. Conserve sus rutinas diarias en la medida de lo posible o establezca nuevas rutinas. Levántese y acuéstese todos los días a una hora similar. No descuide su higiene personal. Tome comidas saludables en horarios fijos. Haga ejercicio de forma habitual. Establezca horarios para trabajar y para descansar. Reserve tiempo para hacer cosas que le gusten. Reduzca la exposición a noticias. Intente limitar la frecuencia con la que ve, lee o escucha noticias que le causen preocupación o tensión. Infórmese de las últimas noticias a una hora determinada, una o dos veces al día en caso necesario. El contacto social es importante. Si sus movimientos se encuentran restringidos, mantenga un contacto regular con las personas próximas por teléfono o internet. Evite el alcohol y las drogas. Limite el consumo de bebidas alcohólicas o evítelas por completo. No empiece a consumir alcohol si nunca lo había hecho. Evite utilizar el alcohol y las drogas para enfrentarse al miedo, la ansiedad, el aburrimiento o el aislamiento social. No existe ningún dato que demuestre que el consumo de alcohol proteja contra las infecciones víricas o de otro tipo. De hecho, sucede lo contrario, ya que el abuso del alcohol está asociado a un mayor riesgo de infecciones y a un peor resultado del tratamiento.

EFECTOS DEL AISLAMIENTO SOCIAL EN LA SALUD MENTAL EN TIEMPOS DE PANDEMIA. En los tiempos que corren, el distanciamiento social se presenta como una práctica para reducir el contacto cercano entre las personas y frenar la propagación del virus. En este sentido, esta medida nos obliga a ser solidarios, porque el que se cuida cuida a los demás. Pero, desde el Servicio de Psicología explican que con el correr de los días podrían aparecer en algunas personas síntomas de confusión, malestar, ansiedad y enojo. El ser humano es básicamente un ser social, que necesita de otros. Por eso, es necesario comprender que, en principio, el aislamiento es una medida sanitaria transitoria, que nos preserva de enfermarnos. El miedo ante lo desconocido, en este caso el coronavirus, es una reacción normal y esperable, y nos permite poner en marcha mecanismos de afrontamiento, como los cuidados que los expertos recomiendan. El pánico paraliza y nos deja inermes, sin reacción. La paradoja seria que si bien se requiere del aislamiento social para controlar la propagación del virus, el mismo a largo plazo puede contribuir a afectar la salud mental, que en definitiva es toda una. Por lo tanto, se sugiere evitar el aislamiento emocional. En este sentido, la época actual y su hiperconectividad puede ser muy útil en tiempos de pandemia.

Open chat
1
¡Hola! ¿En qué podemos ayudarte?
(Los mensajes serán respondidos en los horarios de 08.00 a 12.00hs. y 16.00 a 20.00hs.)
Powered by